No hay mejor inspiración que la que te da la realidad. (fuente desconocida)
Cuantas veces nos
sentimos mal. Pensamos demasiado y solo sacamos lo negativo, lo peor de
nuestras vidas. A veces pienso que mi cerebro es un continuo caos y que solo se
limita a traerme problemas.
Desde que he
empezado este año 2015, he estado muy positiva, contenta, llena de ilusión. Con
mi esfuerzo y mi actitud parecía que estaba yendo bien pero esta última semana
no se qué me ha pasado. Me he sentido mal, triste, sola, agobiada, estresada,
con muchas preocupaciones que han salido de la nada.
Se podría decir
que me he derrumbado yo misma con mis pensamientos.
Hace tres años
todo era tan distinto… no tenía que preocuparme por nada porque tenía mi rutina
establecida sabía lo que hacía y porque lo hacía, pero es que desde que entré
en la universidad… ¡todo cambió tantísimo!
El problema es
que salí de mi “zona de confort”. Eso me desestabilizó e hizo que me vinieran
inseguridades. Era todo nuevo, no sabía nunca lo que podía pasar, y ni tan solo
hoy lo sé.
Además, si te
pones a pensar, y comparas la vida que tenías antes con la de ahora ¡ni se
puede!
Ahora mismo no
tengo motivación alguna, todo lo veo sin salida. Haga lo que haga mi vida no va
a cambiar y si lo hace será para peor.
¿Porque sufrimos
tanto? ¿Porque esta sociedad nos hace sentir tan vulnerables?
Y mil y una
preguntas más que podría hacer y que no tendrían respuesta.
La gente se
limita a decir, “es lo que hay”, “no te quejes que no estas tan mal”, “hay
cosas peores en esta vida”, “como mínimo tienes salud”… y así con muchas más.
Lo de la salud lo
entiendo porque de eso no tengo queja pero ¿lo otro? Es que YO persona ¿no
puedo tener prioridades y darle más importancia a ciertas cosas que a otras?
A cada uno le
preocupa lo que le preocupa y punto. No infravaloréis mis problemas porque yo
no lo haría con los vuestros.
He puesto esta
foto porque la palabra “Change” describe muy bien lo que deseo y son cambios,
cambios en mi vida porque si no, no sé qué va a ser de mí.
Mi vida me
aburre, me aburre tantísimo que no quiero ni pensar en lo que hago, en lo que
digo, en donde voy… prefiero vivir sin pensar porque pensar viviendo no me
siento capaz.

